Nuevo esta semana: casas de té en 12 ciudades, de Zúrich a Sídney
El equipo editorial de FindMeTea · 2026-09-06
Algunas de las mejores conversaciones que hemos tenido sobre té no pasaron en internet. Pasaron en un mostrador, con alguien abriendo una lata para que oliéramos la hoja antes de decidir. Esta semana les dimos un lugar en FindMeTea a esos sitios: nuestras casas de té favoritas, ciudad por ciudad. Hay doce ciudades para empezar, de Zúrich a Sídney, y cada página responde la pregunta que un amigo hace antes de un viaje: ¿adónde voy por té?
Piensa en Zúrich. En el casco antiguo, a pocas callejuelas de distancia, viven dos tiendas que no podrían ser más distintas. TEA & TEA, en Froschaugasse, es el mostrador del barrio, ese al que entras por tu Earl Grey y del que sales con una bolsa de manzanilla suelta que no tenías planeada. Shui Tang, en Spiegelgasse, es adonde vas para bajar el ritmo: tés chinos y taiwaneses vendidos por 50 g, gaiwanes y teteras de Yixing en los estantes, y una calma que te dan ganas de preparar el té como corresponde al llegar a casa. A veinte minutos de tren, Winterthur tiene toda su escena de té en una sola calle, con un salón donde puedes sentarte mientras te decides.
Montevideo, donde vivimos, toma mate primero y té después, y justamente por eso sus dos boutiques de té son tan dedicadas. Sinfonía, en Carrasco, la lleva una sommelier de té y vende todo en latas de 80 g; Reencontraté, en Punta Carretas, pesa más de 400 tés desde apenas 12 gramos, así que puedes llevarte a casa un Darjeeling first flush sin dar un salto al vacío. Del otro lado de la cordillera, Santiago mezcla una casa de té de Providencia abierta desde 2007 con una cadena de tiendas en malls y, para ser sinceros, un pasillo de supermercado donde Twinings queda al lado de la yerba.
Nueva York tiene sus dos instituciones a pocas cuadras en el bajo Manhattan: Harney & Sons en SoHo, luminosa y moderna, y McNulty's en Christopher Street, que pesa té de cajones y frascos desde 1895 y todavía lo aparenta. Los Ángeles tiene a Chado, un salón de té que empezó en una sala pequeña en 1990 y hoy sirve en cuatro locales. En Las Vegas el té vive lejos del Strip, en una tienda del barrio chino donde el dueño guía a los principiantes hoja por hoja. Y Toronto tiene a Tao Tea Leaf, en Yonge Street, el lugar para probar por primera vez un té amarillo o un sheng añejo.
Si vas a visitar una sola tienda de toda esta lista, que sea Tea Chapter, en Singapur. La abrieron trece amantes del té en Neil Road en 1989. Te sientas arriba con una tetera todo el tiempo que quieras y, al salir, compras en el mostrador lo que más te gustó. Es el tipo de tienda para el que se hicieron estas páginas. Unas calles más allá, en Chinatown, ETTE numera cada té de su catálogo como las pistas de un disco, y sobre Orchard Road las boutiques de los centros comerciales se ocupan de las latas de regalo. Dubái va de la tienda de un comerciante en Al Barsha, que mezcla tés desde hace más de 25 años, a los mostradores en la Palma.
En Sídney, The Tea Centre es la parada segura desde 1993, del centro a Bondi Junction, con todo vendido por 50 g para que probar algo nuevo cueste poco. La página de Melbourne te manda a las colinas a propósito: Tea Leaves, en Olinda, en las Dandenong Ranges, mezcla té desde 1994 y guarda más de 300 tés en sus estantes. De vuelta en la ciudad, Oriental Teahouse, en South Yarra, es donde sentarse con un té chino.
Cada página es corta a propósito: las tiendas a las que mandaríamos a un amigo, qué comprar en cada una, los horarios y un enlace al mapa que funciona en cualquier teléfono. Y cada té de nuestro catálogo ahora te señala una tienda cerca de ti, así que si en un viaje te enamoras de un English Breakfast, su página te dice dónde encontrarlo en casa. Si tu ciudad todavía no está, pronto estará. Mientras tanto, las páginas de tés por momento son un buen lugar para empezar.
— El equipo editorial de FindMeTea